Ciudad de Panamá – En lo que representa uno de los movimientos financieros más relevantes del sector eléctrico panameño en los últimos años, la empresa ENSA cerró con éxito la primera colocación de su Programa Rotativo de Bonos Corporativos. La operación duplicó prácticamente las proyecciones iniciales al recibir una demanda de US$147 millones, obligando a la compañía a ampliar la emisión desde los US$80 millones previstos originalmente hasta los US$120 millones.
El resultado de la colocación confirma el sólido apetito del mercado local por deuda corporativa de alta calidad y se alinea con la estrategia de la empresa para optimizar sus finanzas. Con estos fondos, ENSA busca fortalecer su estructura de capital, mitigar las presiones de la deuda a corto plazo y expandir su capacidad de financiamiento para robustecer la infraestructura energética del país.
Solidez garantizada con triple A
Previo a la emisión, la agencia calificadora Moody’s Local Panamá otorgó a ENSA la nota AAA.pa con perspectiva estable, la máxima calificación de riesgo en el mercado doméstico.
«El resultado de la emisión refleja la confianza del mercado en la capacidad operativa y financiera de la empresa, así como en su estrategia de crecimiento y sostenibilidad de largo plazo», destacó Santiago Díaz, presidente ejecutivo de ENSA Grupo EPM
Entre los argumentos clave para la nota de Moody’s destacan:
Liderazgo en el sector: Una participación de mercado cercana al 41% y una concesión exclusiva en su área de operación.
Salud financiera: Niveles moderados de deuda, fuertes coberturas operativas y una generación de flujo de caja predecible y estable.
La operación estuvo estructurada de la mano con la firma financiera Prival, contando además con la asesoría legal de las firmas Alemán, Cordero, Galindo & Lee, y Quijano & Asociados. La colocación atrajo a nuevos inversionistas institucionales de peso, entre los que figuran fondos de pensiones y compañías de seguros, permitiendo a ENSA diversificar sustancialmente sus fuentes de financiamiento.
Madurez en el mercado local
Para los analistas del sector, este movimiento es un síntoma claro de la madurez y profundidad que está alcanzando el mercado de capitales panameño. El hecho de que las grandes empresas de infraestructura y energía logren levantar capital estratégico a nivel local reduce de forma importante la dependencia del financiamiento externo.
Este voto de confianza de los inversionistas llega en un momento crucial para el sector energético en Panamá, el cual enfrenta desafíos apremiantes ante el aumento de la demanda eléctrica, la transición hacia energías limpias y la necesidad urgente de invertir en redes de distribución modernas.

